jueves, 15 de abril de 2010

Vivencias de un superviviente IV


15/04/10
Creo que estoy perdiendo el poco juicio que me queda, ya no noto nada al acabar con los infectados,y veces aunque me de miedo reconocerlo me sorprendo a mi mismo sonriendo mientras clavo el filo de mi espada en la carne blanda de sus cuerpos, ya no me sorprendo cuando en medio de la misión alguno de mis compañeros grita pidiendo ayuda. Pandilla de estupidos...al principio disfrutaba de su compañia pero ahora... no sé... es como si necesitara bolber a estar solo, ya no soporto estar con ello en la misma habitacion que ellos durante mas de 10 minutos, noto como me hierve la sange en la venas y siento la necesidad de salir corriendo de alli. Creo que es mejor por el bien de todos esos supervivientes que abandone el refugio. Lo peor es que ellos me aprecian cada dia mas, hoy un escuadrón de nuevos militares me han regalado un par de pistolas, dos Bernardellis en perfecto estado, cuando les he preguntado porqué me han dicho que mi escopeta está bien pero que para las distancias largas no es el mejor arma,no tienen ni idea de disprar,se nota... Tengo que irme cuanto antes, esta misma noche ... no lo sé.


15/04/10
Hoy me he despertado intentando enfocar la habitación... a veces me pasa, es como si despertara en la habitación de mi casa, como si nada e esto hubiese ocurrido, pero luego me doi cuenta de que no es verdad. Tarde o temprano bamos a morir todos, la especie humana esta condenada desde el principio.

16/04/10
Me boy lo he decido, no necesito estar mas tiempo aqui, he decido bolber a ir por mi cuenta la presencia de otras personas me pone nervioso...

16/04/10 (Noche)
La guarida que he elegido esta vez es una iglesia, al entrar note un fuerte olor a sangre... Los humanos siempre recurren a Dios en los momentos dificiles. Avancé un par de metros desde la puerta y pude observar una pila de cadaveres aparentemente inertes en una esquina, me acerque al altar, recogi el caliz con la mano lo lancé y esperé a que callera. Los efectos del tintineo no se hicieron esperar demasiado, un par de docenas de infectados comenzaron a caer del piso superior y a correr hacia mi Decidí ultilizar el regalo de los militares, para saber si podrian serme utiles y el resultado fué inmejorable. En un principio no me di cuenta pero al efectuar el primer disparo lo noté, no eran dos Bernardellis nuevas, sino que eran unas hechas por los propios militares, trucadas, de un solo disparo tres de los infectados se desplomaron sobre el sagrado suelo. He de decir que lo unico placentero que he llevado al final de ahí han sido estas dos preciosidades, por suerte utiliszan la munición standard. Continué disparando una,dos,tres y cuatro veces y todos los infectado acabaron con agujeros del tamño de pelotas de golf a la altura del pecho y alguno sin los miembros inferiores. Lo mejor lo dejé para el final... Los torsos todavia se devatian para alcanzarme, saque la escopeta y los deshice alli mismo. Aprobeche el subidón de adrenalina para limpiar la iglesia de cadaveres, por si acaso, y los tire todos a la calle. Definitivamente este es mi nueva base. La casa de las fuerzas aladas del Cielo será mi güarida para acabar con esto. Desde hace dias hay algo que revolotea en mi cabeza...alguien provocó esta plaga de infectados, y mi misión es encontrarlo y hacerselo pagar.

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